EL JUSTO MEDIO Y LA DIALÉCTICA
El justo medio es algo que buscan muchas personas. Se pretende no caer en extremos ni para bien ni para mal y entonces se busca algo llamado el justo medio, frase que se ha convertido en una especie de lugar común, porque todo mundo lo menciona pero creo que pocos realmente saben lo que dicen. Y es que, según mi parecer, el justo medio dichoso es algo que en realidad no existe.
Una postura cualquiera es factible de convertirse en un extremo de acuerdo con la circunstancia y, sobre todo, con la subjetividad de quien o quienes la juzguen. Aquel que esté en desacuerdo con dicha postura postulará una contraria, que entonces se convierte, automáticamente en un extremo más. Si ambos extremos se negocian se espera llegar a una postura intermedia: el justo medio. Si se hace (o se cree que se hizo) se presume entonces que se ha llegado a una propuesta justa. No es verdad.
Esa propuesta nueva, supuestamente justa e intermedia, se convierte automáticamente en un extremo más al que puede oponerse otro contrario; y se comienza otra vez.
A esto en filosofía se le denomina DIALÉCTICA, que es, en términos coloquiales, la disciplina del diálogo constante e interminable. La propuesta 1 se llama TESIS, la 2 ANTÍTESIS y el dichoso justo medio sería
Concluyendo: el justo medio no existe porque lo que para cualquier persona puede ser justo y moderado, lo será injusto y extremista para otra, quien siempre opondrá una nueva postura. Siendo así, y en el marco de la realidad, el justo medio se convierte en una manera cómoda de evadir la responsabilidad en la toma de decisiones, que implica tomar partido y defender una postura con argumentos lógicos, cosa que a muchos da mucha flojera o, simplemente, no se tienen los tamaños para hacerlo, en todos los sentidos.
